Despues de un prolongado tiempo vuelvo a escribir en este blog, en parte por motivos del trabajo y tambien porque estuve ocupando mi ratos libres en asuntos profanos (TV, Cine, Politica, etc), pero esta noche quisiera compartir con ustedes unos cuantos minutos para hablar de Duque, un bello Siberian Husky, que me acompaño por espacio de 10 años.
Eran mediados del año 2001 y en casa andabamos algo desmoralizados pues despues de una ardua campaña electoral, el candidato de mi partido, el APRA, había perdido la elección presidencial en segunda vuelta ante Alejandro Toledo, quien se convertia de esta manera en el nuevo Presidente del Perú, es asi, que un Domingo mientras lavaba mi viejo y recordado Hyundai rojo, se aparecio mi mamá con dos cachorros de raza Syberian Husky, y me indico que escogiera uno de ellos para que sea la mascota de la casa, ante lo cual escogí el que tenía un hermoso manto negro y le puse de nombre Duque, esto en recuerdo de mi anterior mascota del mismo nombre, un Alaska Malamute que nos dejo despues de trece años.
Este nuevo Duque fue un perro ejemplar, muy jugueton de cachorro, y leal en su madurez, cuando me sentia triste o melancolico, me ponia a jugar con él, con la sensación de que mi fiel amigo canino sabía distinguir mi estado de animo.
Cuando mi padre enfermo de un cancer terminal, se llevaba a Duque a pasear al parque, se sentaba en una banca, lo acariciaba y hablaba como presagiando su destino, asi como yo tambien lo hacia cuando estaba nostalgico, es por eso que nuestro Duque era uno mas de la familia, que a su singular manera compartia nuestras penas y alegrias.
Mi padre fallecio en Enero del 2008, y para reconfortar a mi madre se empezaron a realizar algunos cambios en casa, ya Duque tenía nueve años, lo cual es practicamente la etapa de ancianidad de un perro, por lo que ante el ofrecimiento de mi tio materno - para que este en un lugar amplio y tranquilo - se le llevo como guardian en un taller que él tenía en Huachipa, ahí Duque estuvo con otros perros en un espacio grande y comodo, rapidamente y a pesar de su edad se convirtio en el macho alfa de la jauria, gozando por ende de varios priviegios, entre ellos, tener la prioridad de apareamiento con sus congeneres hembras.
El 15 de Noviembre de este año, fue el cumpleaños No 2 de mi sobrino Luchito, y entre los asistentes estuvo el tio materno que se llevo a Duque, quien en un momento dado me condujo a un lado de la sala y me comento que a Duque le habían estado saliendo unos tumores que crecian con suma rapidez y que producto de ello había muerto.
La verdad que si bien solo atine a escucharlo y seguir participando en la fiesta de mi sobrino, me senti muy triste y me vinieron los recuerdos vividos con el fiel Duque, por un lado estaba decepcionado de mi tio, quien debio avisarnos oportunamente que nuestro perro se había puesto mal para brindarle los servicios veterinarios necesarios, pero por otro lado, me llene de sentimientos de culpa, por haber dejado que al buen Duque se lo llevaran de casa sin cuestionar esa desicion con firmeza.
Por eso viejo amigo, desde este pequeño rincon del Internet, derramo una lagrima por ti, esperando que el Gran Arquitecto del Universo te halla designado un bello lugar al lado de "Rin Tin Tin" o "Lassie" y disfrutes por siempre del paraiso canino que debe existir para nobles ejemplares como tu.
Te extraño.